30.9.09

Chiste de gallego? Argentino hasta las boleadoras!



En el diario del barrio salió una nota escrita por el notable filósofo español Gustavo Bueno en la revista política ibérica "Cambio16" que paso a transcribir en (sic)...
"Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros. No intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad. Beben en una misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto -el tango- y se ríen de la música de otro; toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas", comenzó diciendo."Ellos mismos -continuó- no se conocen. Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y en el horóscopo chino. Visitan al médico y también al curandero todo al mismo tiempo. Tratan a Dios como "el Flaco" y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden ni un tedéum en la Catedral. No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones"."¡No discutáis con ellos jamás! ¡Los argentinos nacen con sabiduría inmanente! Saben y opinan de todo. En una mesa de café y en programas de periodistas/políticos arreglan todo. Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires. Hermanos, ellos son ’el pueblo elegido’... por ellos mismos. Individualmente se caracterizan por su simpatía y su inteligencia, en grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento", detalla uno de los impulsores de la corriente materialismo filosófico. Según Bueno, "cada argentino es un genio, y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunir argentinos, unirlos imposible. Es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otros argentinos. No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura. Son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones. Cuando discuten no dicen: no estoy de acuerdo, sino: ¡usted está absolutamente equivocado! Aman tanto la contradicción que llaman "bárbara" a una mujer linda, a un erudito lo bautizan "bestia", a un mero futbolista "genio" y cuando manifiestan extrema amistad te califican de boludo, y si el afecto y confianza es mucho más grande, eres un hijo de p... Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente ’sí’, sino ’cómo no’. Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra no. Cuando alguien les agradece, dicen: ’no, de nada’ o ’no’ con una sonrisa".El pensador español señala que "los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema". "Cualquiera dirá -señala- que sabe cómo se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América Latina, disminuir el hambre en Africa y enseñar economía en Estados Unidos. Tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos lo llaman ’rebalanceo de ingresos’ y a una simple devaluación ’una variación brusca del tipo de cambio’. Un plan económico es siempre ’un plan de ajuste’ y a una operación financiera de especulación la denominan ’bicicleta’". Según Bueno, "los argentinos viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de sí mismos y la realidad. Tienen un altísimo número de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia. Tienen un tremendo súper ego, pero no se lo mencionen porque se desestabilizan y entran en crisis. Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a sí mismos como liberados. Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes. Son racistas al punto de hablar de ’negros de mierda’ o de ’cabecitas negras’".
Opinión personal: QUE SABE ESTE CHAPATÍN???? (lol)

4 comentarios:

Marcelo Bustamante dijo...

Coincido en la mayoría de las posturas expuestas por el pensador español. Si bien es una generalizacion (y estoy en desacuerdo con las generalizaciones) es claro que se refiere al comun de los argentinos; es decir a la clase media y a algun que otro personaje del periodismo o de la politica que son muy grotescos y bárbaros porque opinan sin fundamento.
Me parece que es un análisis sociológico que es perfectamente empírico y comprobable; solo basta con hablar con otro compatriota para comprobar la veracidad y verosimilitud de lo que este hombre plantea. Ademas, por más desmesurada que pueda parecer su opinión, en ningún momento descalifica a los argentinos; los critica. Tal vez eso nos falte a este país tan eufórico e irracional, sentimental y "apurado" por hacer todo y de todo; tal vez nos falte una buena autocrítica.
Tal vez sea por eso que al leer una crítica certera y precisa como la del filósofo español nos sintamos alarmados, discriminados y hasta insultados.
Hay que ser más autocríticos, saber nutrirnos de las críticas de los demás y crecer!
Muy buen post che!
Saludos

Arlekin dijo...

Marcelo, nada es eso sino que creo que somos muy autocríticos y la verdad que creo que no se cómo hacemos pero siempre completamos el círculo. Un humilde en Argentina es Soberbio y viceversa, no hay definiciones y eso nos hace únicos, que no quiere decir mejores o peores. Lo llevo al plano académico y porque somos así tenemos infinidad de temas para analizarnos (apoyo su visión sobre que todos somos psicologos)... Somos una raza que no solo discrimina sino que también somos discriminados, y creo que es lógico... nadie en sus cabales en el resto del mundo puede entender como una persona, y mucho menos un conjunto de argentinos, pueden ser tan contradictorios. Bueno, da para muchas cosas más pero sí, le doy la razón en la mayoría de las cosas que dice el gallego... eso me hace humilde?

Luz dijo...

Che! Bolu! ¡Estas absolutamente equivocado! Vamos a tomar un café y a tratar de solucionar el problema de la deuda externa ¿No? ahhh y tene cuidado porque andan unos "cabecitas negras" dando vuelta jejeje

un beso

Arlekin dijo...

SEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE.. la verdad que esto de ser cabecita negra me suena a que antes eramos un fósforo y todos colorados hasta que nos incendió la realidad y quedamos con al cabeza negra... Igual, me hago cargo. Bye.. me voy a bañar!